Los primeros baños de Tomás …

Ser papás significó un gran cambio en nuestras vidas, todo, absolutamente todo era nuevo, con infinidad de cosas para las cuales creíamos no estar preparados y menos aun poder superar. Precisamente una de los principales temores fue el bañarlo, no saber como ponerlo en el agua, como sostenerlo, y toda esa inseguridad y nerviosismo se traslado al bebe transformando algo, que en teoría debía ser placentero en algo sumamente traumático.
Por suerte un amigo tuvo la brillante idea de regalarnos la solución al respecto, EL FLOTADOR para el recién nacido, algo que haría del baño una diversión, un disfrute tanto para el bebe como para nosotros, brindándonos total seguridad sin descuidarlo. Colocamos al bebe sobre el flotador y nos relajamos totalmente, fue un antes y un después, el Tomás quedo acostadito y pudimos divertirnos y disfrutar muchísimo de ese
gran momento mientras dura el baño.